Localización

Se encuentra a 58 kilómetros de Valladolid, más cerca de tierras zamoranas y salmantinas que de la propia capital, en un territorio inmensamente llano, y en el cual se elevan al cielo las dos esbeltas torres de sus edificios más interesantes, las iglesias de San Pedro y Santa María.La primera de las iglesias que podremos visitar, es la Iglesia de San Pedro, en el centro de la localidad en la Plaza Mayor, donde también se ubica el Ayuntamiento. Declarada Monumento Histórico-Artístico, fue diseñada en el siglo XVI bajo estilos tanto góticos como renacentistas con materiales como el ladrillo y ornamentaciones en yeso y azulejos mudéjares.

Saliendo por una de las calles que parten de esta plaza, se llega a la Plaza de Santa María, donde se encuentra la iglesia del mismo nombre. Es del siglo XVI, renacentista, donde el material predominante es el ladrillo con argamasa de cal y yeso.El otro edificio de interés dentro de la arquitectura religiosa, es la Ermita de la Virgen de la Casita, llamada así porque según cuenta la leyenda, un año de sequía, una mujer, Santa Catalina de la Cruz, se puso a orar para que lloviera, y apareció la Virgen, diciéndola que reuniera al pueblo y que se lo contara a toda la gente. Llovió y pidió que le construyeran un pequeño santuario, de ahí el nombre de la "Casita".

Otras construcciones a mencionar son el Ayuntamiento, del siglo XVIII, el antiguo Hospital del Buen Pastor fundado para ayudar a los pobres en el siglo XVII y cinco casas blasonadas de un notable atractivo, entre las que sobresalen la Casa del Inquisidor, con dos escudos del XVI; laCasa del Marqués de Gastañaga, de dos plantas, bodega y escudo del XVII, además de unos grandes huecos ventanales con rejería de forja; la Casa de los Beneficiarios de Santa María, con fachada de ladrillo y elementos neoclásicos rematada con un frontón y escudo representando el símbolo de la Virgen; la Casa de los Regidores, construcción del XVIII de ladrillo con dos escudos y tres balcones con hierros de forja y una cornisa preciosa y la Casa del Obispo, donde la fachada posee las armas eclesiásticas del Obispo Fernández Vadillo, Obispo de Cuenca.